• Reduce el nivel de colesterol.
La cebada contiene un tipo de fibra soluble llamada betaglucano, que dificulta la entrada de colesterol en la sangre.
• Reduce la presión arterial.
El betaglucano ayuda a reducir tanto la presión sistólica como la diastólica.
• Mejora la digestión.
Gracias a su alto contenido en fibra, la cebada favorece la salud del sistema digestivo.
• Reduce el nivel de glucosa en sangre.
El betaglucano presente en la cebada es uno de los componentes más eficaces para reducir el nivel de azúcar después de las comidas.
• Refuerza el sistema inmunitario.
La cebada integral contiene fitoquímicos, como ácidos fenólicos, flavonoides y fitoesteroles, que ayudan a proteger al organismo contra virus y bacterias.
• Ayuda a controlar el peso
La fibra soluble de la cebada aumenta la sensación de saciedad, lo que puede reducir los ataques de hambre y el exceso de comida que conduce al aumento de peso.
